sábado, 23 de enero de 2021

Máscaras




      Una góndola con  su proa dorada y sus luces triunfantes, lleva a bordo a la Peste, a la Muerte, y a un arlequín. No nos miramos.

        Un Carnaval conocí a la mujer de pies palmeados. Desde entonces estoy perdidamente enamorada. Ni las paredes ni los canales se interponen entre nosotras. Ella supo nada más mirarme que yo no era un hombre. Le gustaba mi bigote postizo. ¡Es tan hermosa! La mujer de los pies palmeados vive siempre cerca de Dios y del Diablo. No quiere alejarse de ninguno de los dos. Sus ojos de gata se cuelan sin tropezar.


 

Bandera anarquista




          Sueños que sueñan con tardes de poblado minero. La mirada de un hombre descalzo y la mujer que escribió su inventada historia. No podía ser de otra forma.

          La mujer que ha soñado alguna vez,  ser la compañera del hombre descalzo,  la “otra”, ya agostó la fantasía. Las fantasías duran lo que se tarda en imaginarlas. La suya, lo justo para  conocer al hombre que piensa la vida al contrario.

          En la soledad de la chimenea, “la otra”, la que dejó todo por ser la sombra de él, se muestra hospitalaria con la mujer que va tras la historia del hombre que se pierde en Sierra Leona, Sierra Mágina o Sierra Morena; huyendo de capitales carnívoras y abandonando a los  que lo amaron para volver a la tierra que vomitaba plomo.

          Le ofrece vino y embutido,  en la pequeña estancia. Una bandera anarquista, separa la habitación donde comparte entusiasmos con el hombre que rechaza el lecho para dormir al raso, mientras ella espera, en la noche, que traspase la tela. Entonces, quizá piense que valió la pena renunciar a su acomodada vida de ciudad, a su marido e hijos.

La mujer que la envidia, hace conjeturas, se pregunta con qué frecuencia traspasa el hombre la cortina-bandera;  Y, por unos segundos, desea  ser “la mujer otra”.

 

 




domingo, 4 de octubre de 2020

Palacio Nacional de Barcelona (MNAC)


Mañana de disfrute (en uno de los más importantes museos de Barcelona, MNAC  en el Palacio Nacional, ubicado en la montaña de Montjuïc) gozando de sus diversas colecciones dedicadas al Renacimiento, Barroco, Gótico, Románico y Arte Moderno (siglos XIX-XX). Palacio que alberga unas de las más importantes colecciones del románico del mundo. 

Es obligado detenerse unos largos minutos para gozar de la belleza del gran Salón Oval, cubierto por una impresionante bóveda y rodeado por grandes columnas, donde destaca el órgano de 34m. de longitud y 11 de altura, 


Órgano monumental en El gran Salón Oval 

Parte de Salón

Columnas

Detalles de las columnas


Algunas obras de autores de gran relevancia


                                                                             Clarasó

Escritorio, obra de Josep Maria Jujol

     Persiguiendo la ilusión, obra de Miquel Blay